La regla de 3: por qué el internet cree que los famosos mueren en grupos

El mundo del espectáculo volvió a hablar de la regla de 3 tras la muerte del empresario Jorge Kahwagi Macari el 30 de septiembre. Su fallecimiento coincidió con los decesos del actor Otto Sirgo y el cantautor Gabino Palomares, ocurridos entre el 29 y 30 de septiembre. Esta coincidencia de tres pérdidas en un lapso de apenas 48 horas disparó nuevamente la conversación en redes sociales y medios mexicanos sobre la creencia de que las celebridades mueren en grupos de tres.
Jorge Kahwagi Macari era empresario, exdiputado y exboxeador. Su muerte ocurre seis meses después de que falleciera su padre, Jorge Kahwagi Gastine, presidente de Grupo Crónica, quien murió el 23 de marzo de 2026. Aunque la familia Kahwagi no ha emitido un comunicado oficial sobre la causa del deceso ni detalles de las exequias, Gustavo Adolfo Infante señaló en la transmisión de Sale el Sol que Kahwagi habría muerto por un derrame cerebral en la Ciudad de México, aunque ningún medio ha confirmado oficialmente esta razón ni condiciones médicas previas.
El origen de la leyenda
Esta superstición tiene raíces de hace más de 60 años, específicamente el 3 de febrero de 1959. Esa fecha es conocida como el día que murió la música debido a un accidente aéreo en Iowa que acabó con la vida de tres figuras fundamentales del rock and roll: Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper. A partir de aquel trágico episodio, se sembró en la cultura popular la idea de que las muertes de personas famosas ocurren sistemáticamente en tríos.
Con el paso de las décadas, otros eventos reforzaron esta creencia. Un ejemplo muy citado ocurrió en el verano de 2009, cuando Michael Jackson, Farrah Fawcett y Ed McMahon murieron en un periodo de pocos días. Más recientemente, en 2023, la audiencia mexicana vivió un fenómeno similar con los fallecimientos de Rebecca Jones, Irma Serrano e Ignacio López Tarso, quienes partieron con pocas jornadas de diferencia.
Lo que dice la ciencia
Expertos en estadística y psicología descartan que exista cualquier base científica detrás de esta regla. Explican que no se trata de un patrón real, sino de un fenómeno llamado percepción selectiva. Este es un sesgo cognitivo donde el cerebro filtra la información y le da prioridad a aquello que confirma una creencia que la persona ya tiene instalada, mientras ignora los datos que no encajan con esa idea.
En el caso de la regla de 3, el proceso funciona así: cuando alguien ya cree que los famosos mueren en grupos de tres y ocurren dos muertes cercanas, el cerebro busca activamente una tercera muerte para completar el patrón esperado. Las muertes que ocurren de forma aislada, o en grupos de dos o cuatro personas, simplemente no se registran con la misma fuerza en la memoria o pasan desapercibidas.
Este mecanismo es la razón por la cual parece que la superstición se cumple siempre. No es que las muertes ocurran en tríos con más frecuencia de lo normal, sino que la mente humana está diseñada para encontrar coincidencias y patrones incluso donde solo existe el azar. Además, los medios de comunicación ayudan a reforzar este efecto al agrupar y reportar varios decesos de forma consecutiva en un mismo ciclo de noticias, lo que facilita que el público conecte eventos que no tienen ninguna relación causal entre sí.
