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El pleito entre Gloria Trevi y Penguin Random House: ¿censura o derechos de autor?

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El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) le puso una multa de cientos de miles de pesos a la editorial Penguin Random House. El motivo fue el uso del nombre y la imagen de la cantante Gloria Trevi en el libro de investigación periodística titulado Todo a la luz.

Para entender el caso, hay que ver cómo funciona la ley. Existe la Ley Federal del Derecho de Autor, que protege a los artistas intérpretes y ejecutantes para evitar que alguien explote su voz o imagen de forma comercial e ilegal, ya que de eso viven. La voz de un artista equivale al texto escrito de una autora literaria.

Aquí es donde entra la polémica. Aunque el IMPI decidió que hubo una infracción en materia de comercio, parece que se saltaron un detalle clave del reglamento. El artículo 74 del Reglamento de la Ley Federal del Derecho de Autor dice claramente que no se considera infracción usar la imagen de alguien sin permiso cuando se hace con fines informativos, periodísticos o en ejercicio de la libertad de expresión.

El punto es que el trabajo de los periodistas no es echarle flores a los famosos o a los políticos, sino investigar, criticar e informar a la gente sobre sus hallazgos, y muchas veces eso termina convertido en un libro. Este proceso es un pilar de cualquier sociedad democrática y plural.

Si analizamos el contexto de México, la situación se pone más tensa. El país es calificado por Reporteros sin Fronteras como uno de los más peligrosos del mundo para hacer periodismo, con más de 150 asesinatos de comunicadores en los últimos años. Se ha llegado al punto de normalizar que senadores amenacen a periodistas con frases como vamos a ir por ti, o que desde la presidencia se difame a intelectuales y personas que opinan distinto al régimen.

En este ambiente, la sanción del IMPI no se ve como un hecho aislado, sino como algo que sabe a censura. En Nicaragua a los disidentes se les despojó de su ciudadanía y se les obligó al exilio; en Cuba los críticos al régimen son encarcelados y en Rusia, asesinados. En México, según el texto, hay hostigamiento cada mañana desde la Presidencia hacia voces críticas como como María Amparo Casar y listas públicas de comunicadores que incomodan al gobierno, obligando a veces a los ciudadanos a pedir disculpas por criticar a políticos corruptos.

Otro detalle técnico es que, para que haya una sanción, la ley pide que exista un lucro directo o indirecto. Esto sirve para evitar la piratería. Sin embargo, es muy difícil probar que Penguin Random House esté lucrando con la imagen de Gloria Trevi. La editorial no usó el nombre de la artista para engañar a la gente y ganar dinero indebidamente; simplemente el nombre aparece en un trabajo de investigación.

El problema real es que, si esta multa se mantiene, se podría sentar un precedente gravísimo de censura que básicamente acabaría con el periodismo de investigación en México. Estaríamos cerrando los espacios de pensamiento crítico para dejar paso a un pensamiento único promovido por el Estado.

Como decía Hannah Arendt, mentir constantemente no busca que la gente crea una mentira, sino asegurar que ya nadie crea en nada. Cuando un pueblo no distingue la verdad de la mentira, pierde la capacidad de juzgar y termina sometido al imperio de la mentira. Por eso, no podemos dejar que el poder haga lo que quiera con la información.

¿Será que ahora cualquier dato incómodo lo van a querer llamar dato protegido para no rendir cuentas?

Con información de fuentes públicas, Wikipedia, YouTube, Instagram y TikTok.