Ternura y talento: así estuvo la versión mini en Yo Me Llamo

El Templo de Yo Me Llamo se transformó para recibir a los talentos en versión mini, quienes dejaron a los jurados boquiabiertos con sus presentaciones. Los jurados destacaron que los participantes protagonizaron un gran show y que hicieron una increíble presentación; además, comparten una similitud con la exagrupación mexicana.
Uno de los participantes, el mini ‘señorazo’, confesó que gracias a su mamá ha tenido la oportunidad de cantar con Luis Alfonso, Jhon Álex Castaño y Luisito Muñoz. El jurado no tuvo dudas y le aseguró que tiene muchísimo talento.
La emoción fue el plato fuerte de la jornada. Amparo se erizó durante las presentaciones y en una de ellas lloró de la emoción. Una de las mini imitadoras dejó al público y a los jueces impactados, mientras que otra concursante recibió consejos de Amparo y compartió que su sueño es ser actriz, destacando que su baile fue increíble.
Hubo momentos muy curiosos en el escenario. Una de las imitadoras le propuso a Aurelio ser mejores amigos y contó que le gusta mucho cantar en inglés, llenando de elogios a los jurados. Por otro lado, el niño que interpretó ‘La Mochila Azul’ le reveló a Elder Dayán que son primos, ya que ambos vienen de pueblos muy cercanos.
Actuaciones que erizaron la piel
El desplante escénico también estuvo presente con el participante que interpretó ‘Ahora te puedes marchar’. El niño se apropió totalmente del escenario e interactuó con la gente. César Escola calificó su acto como fantástico, mientras que Amparo resaltó que estaba súper afinado y que su look se veía espectacular. El imitador aprovechó para contar que la música siempre ha estado presente en su vida.
Desde Buenaventura llegó una imitadora que brilló con tal intensidad que hizo llorar a César Escola por su capacidad musical. Para cerrar con broche de oro, el participante que cantó ‘Nuestro Juramento’ contó anécdotas de su vida y fue llevado por el ‘Maestro’ César Escola hasta la mesa de los jurados para que comprobara que Amparo había quedado erizada con su voz.
