Luisa Fernanda W sale al quite por su despedida de soltera en Cartagena

Luisa Fernanda W no se quedó callada ante las críticas que recibió por su despedida de soltera. La creadora de contenido pasó cinco días en Cartagena para celebrar que a finales de octubre de este año se casa con el cantante caleño Pipe Bueno, y aunque quiso mostrarlo todo, no todos los seguidores quedaron convencidos con la vibra del evento.
La empresaria registró cada detalle del viaje, empezando por el vuelo hacia la ciudad amurallada y siguiendo con paseos en yate, comidas y dinámicas con sus amigas. Sin embargo, el despliegue de marcas presentes en la celebración encendió las alarmas de quienes siguen sus redes sociales, pues muchos sintieron que el evento fue más una campaña publicitaria que una fiesta privada.
El "circo" de los patrocinadores
El ruido en redes sociales empezó cuando los usuarios notaron que tanto el hotel como los regalos para las invitadas parecían ser colaboraciones con diferentes marcas. Los seguidores criticaron que la promoción de estos productos estuviera disimulada a través de juegos y actividades que intentaban verse orgánicas, pero que para muchos fueron evidentes.
Los comentarios fueron fuertes. Algunos usuarios calificaron la situación como un circo y otros dijeron que parecía que las amigas fueron llevadas a trabajar, especialmente por las rutinas de cuidado de la piel, las etiquetas de ropa y los logotipos que quedaron muy visibles en los videos y fotografías compartidos.
Ante esto, Luisa Fernanda respondió a través de historias de Instagram y capturas de pantalla. Defendió su estilo y aseguró que quería que las marcas fueran parte de ese momento especial. Sobre la falta de intimidad, fue tajante al decir: "Muchos me preguntaron si no me habría gustado una despedida más íntima, sin cámaras, pero yo no soy eso".
Además, la empresaria aclaró que sabe separar lo público de lo privado y que lo que decide reservar lo sabe esconder muy bien, calificando las dudas de sus seguidores como simples especulaciones. Respecto a la acusación de poner a trabajar a sus amigas, respondió que es un privilegio trabajar con marcas soñadas y enseñarles a sus amistades cómo hacerlo, sugiriendo que no todos están preparados para esa conversación.
¿Tensión familiar en el aire?
Otro punto que generó debate fue la lista de invitados. Se supo que la planeación, que llevaba varios meses, tuvo cambios de último minuto. Un ejemplo fue la invitación a la influenciadora Ornella Sierra, quien tomó el lugar que originalmente era para Itzza Primera.
Sin embargo, el vacío más notado fue el de su hermana menor, Angie Mejía. La ausencia de la psicóloga desató una ola de teorías sobre una posible rivalidad familiar. Los seguidores cuestionaron si estuvo invitada o no, y algunos aseguraron que ni siquiera se siguen en Instagram.
Aunque Luisa Fernanda no ha dado explicaciones directas sobre por qué Angie no estuvo en la fiesta, el público ha llevado la discusión a las publicaciones de ambas. En el perfil de Angie, los usuarios reclaman que Luisa, con su gran alcance, nunca ha promocionado el producto capilar de su hermana. Comentarios que le preguntan por qué su hermana no presume su marca son recurrentes en las redes de la menor.
Diversión sin alcohol
El desplante no terminó en la logística y la familia. Algunos seguidores tildaron la celebración de aburrida porque no se vio consumo de licor en los contenidos compartidos. A esto, la futura esposa de Pipe Bueno respondió que su forma de divertirse es diferente y que no necesita alcohol para pasarla bien.
Al final, Luisa Fernanda insistió en que nada de lo mostrado fue mentira ni estuvo posado, asegurando que así son sus amigos y su familia. Para ella, la celebración fue un reflejo de su propia esencia y de las personas con las que realmente conecta.
¿Ustedes qué dicen: fue una fiesta genuina o el comercial más largo de la historia?
