De reyes del trino a 'calladitos': el silencio viral de las voces del petrismo

Las redes sociales siempre han sido el campo de batalla y el chismógrafo oficial de Colombia. Si uno quería saber qué se cocinaba en el mundo político, ahí estaba la respuesta. Algunos personajes eran tan activos que uno los sentía comentando todo en el grupo de WhatsApp familiar. Trinos que volaban, debates encendidos, posiciones fijas y defensas a capa y espada. Pero, ¡sorpresa!, varias de esas voces que eran la banda sonora de la discusión digital se fueron a silencio. Y no cualquier silencio, sino uno de esos que se sienten con el cambio de guardia: en la nueva era del gobierno de Abelardo de la Espriella, el chismecito ahora es lo que no dicen.
Estamos hablando de figuras que durante años no solo participaron, sino que dominaron la conversación política en X. Desde artistas que no les temblaba la voz para criticar, hasta figuras cercanas a las altas esferas del poder, su presencia era constante, a veces polémica, siempre notoria. Eran los influencers de la política criolla, con una base de seguidores atenta a cada nueva publicación. Su ausencia se siente como si de repente le quitaran el audio a un reality show diario.
Los que bajaron el volumen por las malas
No todos los silencios son iguales, y algunos vienen con un trasfondo un poco más turbio. Uno de los casos que más ha dado de hablar es el de Diana Osorio, esposa del exalcalde de Medellín Daniel Quintero. Ella era una de las voces más visibles del entorno de Quintero en X, siempre en la primera línea del debate. ¿Pero desde el 10 de agosto? Ni rastro. El día del terremoto fue su última publicación y su cuenta está quieta. El mutismo no es gratuito: su cuñado Miguel Quintero, hermano del exalcalde, enfrenta una investigación de la Fiscalía por presuntas irregularidades en contratos. El silencio en X parece el acompañamiento perfecto para un perfil bajo forzado.
En la misma onda está Juan Carlos Upegui, primo de Osorio y aliado clave de Quintero. Este hombre, que se quemó en las elecciones a la Alcaldía de Medellín contra Federico Gutiérrez y a quien el Consejo de Estado le confirmó en octubre de 2024 la nulidad de su elección como concejal, lleva desde mayo de 2025 sin publicar nada. Parece que cuando la silla de poder se mueve, el teclado se enfría.
Y qué decir de Armando Benedetti, el exministro del Interior que era un influencer político antes de que el término se pusiera de moda. Usaba la red para todo: comunicar, defender, atacar. Su último mensaje en X fue el 5 de agosto, cuando se despidió de su etapa como ministro. Días antes había soltado la perla de que ya era un cadáver en la política y que pensaba en el retiro. Con ese drama, ¿quién sigue tuiteando?
El silencio de las estrellas que se hicieron a un lado
Algunos casos son menos de me tocó y más de me dio la gana, o al menos así parece. La siempre polémica Margarita Rosa de Francisco, actriz y escritora, era una de las voces más visibles de la política en X. Sus posiciones a favor del gobierno Petro y sus dardos contra la oposición la mantenían en el ojo del huracán digital. Pero después de la segunda vuelta presidencial, el trino se le secó. Su último post fue un llamado a la unidad del progresismo. Desde entonces, Instagram es donde aparece, con un tono mucho menos combativo. ¿Será que se cansó de la pelea en la plaza pública digital?
Otro que no se guardaba nada era Julián Román. Durante el gobierno de Iván Duque fue especialmente activo en sus críticas y siguió firme en el debate público. Su nombre volvió a sonar en febrero de este año cuando el entonces candidato Daniel Briceño usó imágenes de varios artistas, incluido él, en una publicación relacionada con la reforma a la salud. Pero desde ese mismo mes, Román le bajó el volumen a su presencia en X. También hay que decirlo: el hombre ha estado ocupadísimo en la segunda temporada de la serie de Cien años de soledad para Netflix. Entre Macondo y el timeline político, parece que la balanza se inclinó por Macondo.
La exprimera dama y el terremoto silencioso
Finalmente, está Verónica Alcocer, exprimera dama y una de las figuras más visibles del entorno del gobierno de Gustavo Petro. Su última publicación en X fue también el 10 de agosto, cuando se pronunció desde Suecia para solidarizarse con las víctimas del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país. Su viaje y su posterior mutismo se dieron en medio de un ruidoso escándalo por denuncias y audios atribuidos a su antigua colaboradora Eva Ferrer, que dieron lugar a una indagación de la Fiscalía. Antes participaba en eventos y era figura constante; ahora su perfil es más discreto que el de un agente secreto.
Varios nombres, distintas razones, pero una misma tendencia: el mutismo digital. No es que haya un pacto de silencio ni una directriz secreta, pero sí es el síntoma de un cambio de era. Los que antes respondían, cuestionaban, defendían y polemizaban todos los días hoy, en varios casos, prefieren observar desde la barrera. El mapa de las voces que dominaban la conversación política digital está cambiando, y el silencio, paradójicamente, se ha vuelto la nueva noticia. ¿Y tú, cuál de estos calladitos extrañas más en tu timeline, o más bien te da alivio su ausencia?
